5 letras, 2 palabras, 1 significado
Un blog donde puedes encontrar frases u otras cosas escritas por una escritora en prácticas :D
miércoles, 12 de diciembre de 2012
sábado, 27 de octubre de 2012
jueves, 27 de septiembre de 2012
Para un hermano.
Una vez conocí a un muchacho que me presentaron mis amigos. Al principio pensé que sería un chico cualquiera... Pero nos empezamos a conocer. Empezamos a habar y a hablar y vi que era un muchacho muy especial. Vi que para mí era muy fácil hablar con él y confiar en él, sabía que podía contarle mis rayadas y mis locuras porque se que no me juzgaría por eso, que no se reiría de mí. Al contrario, se reía con migo. Al principio era muy tímida con él, es decir, hablamos mucho por whatsapp pero en persona poco por mi vergüenza. Pero no duró mucho y en persona también decíamos muchas locuras. Luego me contó que escribía. Me enseñó unas frases suyas y yo me quedé boquiabierta... Como escribía ese muchacho. Entonces yo le conté que me gustaba mucho leer y sabe que son una fanática de eso. Él, muchas veces, me pasaba sus frases y cada vez lo hacía mejor. Entonces empecé a escribir yo también. Le conté que me quería animar a escribir por mis dos amigas que me dijeron que probara. Y ahí empezaron nuestros retos. Él decía una frase y yo tenía que inventarme otra que intentara superarla. Nos pasabamos horas pasándonos frases y quién lo leyera es que se le escaparían lágrimas. Se me escaparon a mí, asi que como tendrían que ser... Y todavía hacemos esos concursos y cada vez escribe mejor.
Y entonces me dijo que me quería.
Que me quería como algo más que una amiga.
Yo no supe que hacer... yo lo quería mucho pero como un amigo... Tenía miedo de que si le intentaba dar una oportunidad y no podía perdería su amistad y eso, para mí, era indispensable. Pero si no le daba esa oportunidad, sufriría por mi causa. Muchas horas pasé pensando qué era lo que tenía que hacer, que era lo correcto... Y elegí no darle la oportunidad. Tenía mucho miedo... porque si se la daba y fallaba perdía dos cosas. Si no se la daba, solo perdía una.
Y, como sospechaba, se puso muy mal. Me sentí fatal pero no podía hacer otra cosa... Intenté pensar en él como algo más, pero no pude. Dios sabe que lo intenté y que no pude.
Por lo que el tiempo pasó y se fue recuperando.
Y ahora somos como hermanos, tengo mucho que agradecerle, porque siempre que necesite a alguien para hablar, un hombro para llorar, alguien para hacer locuras, lo tenía a él.
Esto era lo que yo no quería perder ni quiero perder nunca.
Si mi hermano lo está leyendo, espero que le quede clara una cosa: Que no te vallas nunca. Y que como tú no hay dos. Y lo digo bien en serio.
Nuestra primera frase fue "Mejor ser un loco feliz que una persona normal amargada" pero no quiero que halla una última.
Te quiero mucho, HERMANO.
Una vez conocí a un muchacho que me presentaron mis amigos. Al principio pensé que sería un chico cualquiera... Pero nos empezamos a conocer. Empezamos a habar y a hablar y vi que era un muchacho muy especial. Vi que para mí era muy fácil hablar con él y confiar en él, sabía que podía contarle mis rayadas y mis locuras porque se que no me juzgaría por eso, que no se reiría de mí. Al contrario, se reía con migo. Al principio era muy tímida con él, es decir, hablamos mucho por whatsapp pero en persona poco por mi vergüenza. Pero no duró mucho y en persona también decíamos muchas locuras. Luego me contó que escribía. Me enseñó unas frases suyas y yo me quedé boquiabierta... Como escribía ese muchacho. Entonces yo le conté que me gustaba mucho leer y sabe que son una fanática de eso. Él, muchas veces, me pasaba sus frases y cada vez lo hacía mejor. Entonces empecé a escribir yo también. Le conté que me quería animar a escribir por mis dos amigas que me dijeron que probara. Y ahí empezaron nuestros retos. Él decía una frase y yo tenía que inventarme otra que intentara superarla. Nos pasabamos horas pasándonos frases y quién lo leyera es que se le escaparían lágrimas. Se me escaparon a mí, asi que como tendrían que ser... Y todavía hacemos esos concursos y cada vez escribe mejor.
Y entonces me dijo que me quería.
Que me quería como algo más que una amiga.
Yo no supe que hacer... yo lo quería mucho pero como un amigo... Tenía miedo de que si le intentaba dar una oportunidad y no podía perdería su amistad y eso, para mí, era indispensable. Pero si no le daba esa oportunidad, sufriría por mi causa. Muchas horas pasé pensando qué era lo que tenía que hacer, que era lo correcto... Y elegí no darle la oportunidad. Tenía mucho miedo... porque si se la daba y fallaba perdía dos cosas. Si no se la daba, solo perdía una.
Y, como sospechaba, se puso muy mal. Me sentí fatal pero no podía hacer otra cosa... Intenté pensar en él como algo más, pero no pude. Dios sabe que lo intenté y que no pude.
Por lo que el tiempo pasó y se fue recuperando.
Y ahora somos como hermanos, tengo mucho que agradecerle, porque siempre que necesite a alguien para hablar, un hombro para llorar, alguien para hacer locuras, lo tenía a él.
Esto era lo que yo no quería perder ni quiero perder nunca.
Si mi hermano lo está leyendo, espero que le quede clara una cosa: Que no te vallas nunca. Y que como tú no hay dos. Y lo digo bien en serio.
Nuestra primera frase fue "Mejor ser un loco feliz que una persona normal amargada" pero no quiero que halla una última.
Te quiero mucho, HERMANO.
martes, 25 de septiembre de 2012
Por esas amigas tan especiales
Gracias a ellas me atreví a empezar a escribir...
Todo comenzó cuando vimos que las 3 estabamos muy viciadas a los libros.
Yo conseguía libros, me los leía y le contaba a ellas de lo que iba, me pedían que les dejara el libro y así lo leían ellas.
De tanto leer, tuve una idea una vez... y si en vez de leer, escribía?
Empecé a escribir... yo se lo enseñaba a ellas para que me dijeran lo que les parecía.
Una de ellas, es dibujante. Dibuja sobre todo dibujos anime pero se le da muy bien dibujar cualquier cosa.
La otra era la imaginativa, la que tenía mejores ideas para nuestras historias.
No podría haber empezado sin ellas y no terminaré sin ellas.
Les agradezco todo lo que han hecho por mi y quiero que sepan que las quiero muchísimo.
PARA MI RUBIA Y MI PELIRROJA <3
Gracias a ellas me atreví a empezar a escribir...
Todo comenzó cuando vimos que las 3 estabamos muy viciadas a los libros.
Yo conseguía libros, me los leía y le contaba a ellas de lo que iba, me pedían que les dejara el libro y así lo leían ellas.
De tanto leer, tuve una idea una vez... y si en vez de leer, escribía?
Empecé a escribir... yo se lo enseñaba a ellas para que me dijeran lo que les parecía.
Una de ellas, es dibujante. Dibuja sobre todo dibujos anime pero se le da muy bien dibujar cualquier cosa.
La otra era la imaginativa, la que tenía mejores ideas para nuestras historias.
No podría haber empezado sin ellas y no terminaré sin ellas.
Les agradezco todo lo que han hecho por mi y quiero que sepan que las quiero muchísimo.
PARA MI RUBIA Y MI PELIRROJA <3
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